Cumplir 70 años no es solo una cifra. Es la suma de miles de decisiones, de personas, de cambios tecnológicos, de esfuerzo diario y, sobre todo, de una forma de entender el trabajo basada en el servicio, la calidad y la cercanía.
En Miguel Agrícola celebramos siete décadas de historia acompañando al sector agrícola, forestal, industrial y de mantenimiento en Galicia, en España y más allá de nuestras fronteras.
Esta es la historia de una empresa que nació en 1956, en un momento clave para el desarrollo del medio rural, y que ha sabido evolucionar sin perder su esencia.

Nuestra historia comienza el 30 de abril de 1956, cuando Miguel Rodríguez y Modesto González, dos amigos con inquietud emprendedora, deciden asociarse para crear una nueva empresa en Lugo.
En aquel momento, nadie podía imaginar que ese pequeño proyecto sería el embrión de lo que hoy es Miguel Agrícola SL, una empresa referente en maquinaria agrícola, forestal y de mantenimiento.
Las primeras instalaciones se ubicaron en la Avenida Carlos Azcárraga de Lugo (Casa de Graña), y la actividad inicial estaba muy ligada al contexto de la época: la incipiente mecanización del medio rural gallego.
Durante esos primeros años, Miguel Agrícola se dedicó a la reparación y venta de tractores usados, cubriendo una necesidad real del campo gallego en un momento de profundo cambio tecnológico.

En 1964, la empresa da un paso decisivo con la construcción de un nuevo edificio con taller y viviendas en el número 45 de la Avenida Carlos Azcárraga.
Este crecimiento permitió crear un taller moderno para la época, dividido en secciones especializadas:
Con esta ampliación se forma un equipo de trabajadores altamente cualificados, sentando las bases del que sigue siendo hoy uno de los pilares de Miguel Agrícola: el conocimiento técnico y el servicio postventa.

En 1968, los socios constituyen formalmente la empresa Modesto y Miguel SL, consolidando su estructura empresarial y reforzando su presencia en el sector.
Años después, ambos deciden separar sus caminos profesionales.
Miguel Rodríguez, convencido del potencial del sector agrícola e industrial, continúa el proyecto bajo una nueva denominación:
Miguel Comercial Agrícola Lucense, dando origen a la identidad que hoy conocemos como Miguel Agrícola.
Durante la década de los años 70, Miguel Agrícola apuesta por un cambio estratégico clave: trasladar sus instalaciones a un punto más céntrico de Lugo, en el número 66 de la Avenida de La Coruña, junto al conocido restaurante Ruta.
Este nuevo local se orienta principalmente a la venta de maquinaria y tractores nuevos, incorporando marcas que marcarían una época, como Zetor y STIHL.
Los tractores Zetor, procedentes de la antigua Checoslovaquia, supusieron una auténtica revolución: modelos potentes, robustos y con avances técnicos aún desconocidos en España.
Miguel Agrícola estuvo estrechamente vinculada a Montalbán SA, importadora de marcas como Skoda, Jawa, CZ y Zetor, una etapa que aún hoy se recuerda con especial cariño.

Con una clara visión de futuro, Miguel Agrícola abre una delegación en Ourense, donde obtiene la representación de marcas tan relevantes como:
Este crecimiento culmina en diciembre de 1987, cuando la empresa adopta su denominación definitiva:
Miguel Agrícola SL.
El crecimiento constante hace que, en el año 2000, Miguel Agrícola SL se traslade a sus actuales instalaciones, situadas en la carretera que une Lugo con Santiago de Compostela, a tan solo 3 kilómetros de la ciudad.
Con cerca de 5.000 m², estas instalaciones suponen un antes y un después:
Un entorno pensado tanto para el equipo humano como para los clientes.


